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Jonas Böhlmark

El último vikingo que cruzó Europa a remo y convirtió la vulnerabilidad en su mayor fuerza

Durante más de tres años, Jonas Bölhmark (Suecia, 1990) ha avanzado por la costa europea sobre una tabla de paddle surf, empujado únicamente por su cuerpo, el ritmo del mar y una convicción difícil de explicar con palabras. Partió desde el norte, cerca del Círculo Polar Ártico, sin un plan cerrado, sin patrocinadores y sin la certeza de llegar. Solo sabía una cosa: no quería volver atrás.

Su travesía no es solo una proeza física. Es una forma de vida construida a base de confianza en los desconocidos, noches al raso, reparaciones constantes y silencios largos en el océano. También es un viaje profundamente interior. Jonas convive con el trastorno bipolar desde los 19 años y ha decidido hablar de ello sin épica ni romanticismo, como parte inseparable de su historia. Con medicación, disciplina y deporte, ha encontrado en la naturaleza un espacio de equilibrio y sentido.

En esta conversación, Jonas no habla de récords ni de heroísmo. Habla del miedo, del cansancio, de la fe en la gente buena y de lo que ocurre cuando una persona se sale del sistema y aprende a remar —literal y metafóricamente— a contracorriente. Porque, a veces, avanzar no tiene tanto que ver con llegar como con no dejar de moverse.

Jonas, llevas más de tres años avanzando por la costa europea sobre una tabla de paddle surf. ¿Recuerdas el momento exacto en el que supiste que este viaje iba a cambiar tu vida?

No lo sabía. De verdad. Yo no empecé pensando: “voy a cruzar Europa”. Al principio solo quería remar hasta Gotemburgo. Luego seguí. Y seguí. Cuando llegué al océano Atlántico ni siquiera había estado nunca antes en mar abierto. Fue avanzando, sin planes, sin GPS, sin patrocinadores. Creo que el cambio vino cuando entendí que no había vuelta atrás, que esto ya no era un viaje, sino mi forma de vivir .

En tus vídeos hay un momento muy duro: lloras frente a la cámara y dices que no sabes si vas a volver. ¿Pensaste en abandonar?

Sí. Paré. Dos veces. La primera fue en Francia. Estaba roto física y mentalmente. Lloré mucho. Me quedé dos meses viviendo en casa de una mujer mayor que me daba de comer y me llevaba al hospital porque tuvieron que practicarme una cirugía para extirparme un quiste que me salió debajo de la mandíbula. No tenía nada. Ni dinero. Ni fuerzas. Pero después de dos semanas volví al agua. No porque fuera valiente, sino porque no sabía hacer otra cosa .

Has hecho esta aventura sin grandes marcas detrás. Sin logos. Sin campañas. ¿Eso fue una elección?

Totalmente. Si tienes dinero, sponsors, equipos… es más fácil. Pero yo quería confiar en la gente. En los desconocidos. Esta aventura solo existe porque personas que no me conocían me dieron comida, un sofá, una operación médica. Eso vale más que cualquier contrato.

¿Cómo surgió esta aventura de llegar desde Suecia a Gibraltar?

Estaba en una aventura con mi mejor amigo, Axel, durante un mes esquiamos cerca del círculo polar ártico y en un momento dado para cruzar un río necesitamos un paddle así surgió un poco la idea. Mi primera meta era llegar a Escocia, pero con el tema del Brexit era un poco complicado. Decidí seguir adelante y llegar hasta Gibraltar. Cuando cumplí esta meta continué más y ahora estoy aquí en Cabo de Gata.

Hablas mucho de la naturaleza, casi como si fuera una religión.

Lo es. Cuando pasas años solo en el mar, empiezas a pensar diferente. Si cuidas la naturaleza, ella te devuelve energía buena. Mi fe es esa. No quiero destruir más. Por eso reparo mi tabla una y otra vez. No necesito comprar cosas nuevas. La naturaleza no necesita más consumo .

Has dicho que tienes “objetivos egoístas”. ¿Cuáles son?

Me encanta la aventura extrema. Las olas grandes. Dormir al aire libre. La libertad. Eso es egoísta, sí. Pero también es deporte. Al principio comencé dando la vuelta a la península escandinava. Hice 25 maratones, una cada día, también fui en bici, pero era más inseguro y pesado. Para mí es un reto más difícil que jugar en el Real Madrid.

¿Qué llevas contigo en la tabla?

Casi nada, no llevo ni calzoncillos, solo uso unos shorts para navegar. En la bolsa estanca llevo mi portátil, el móvil, mi cartera y ya está. Cada noche duermo sobre la ropa que la gente me da y ha llegado un punto en el que no puedo dormir bajo techo. No concibo esta aventura sin dormir en la naturaleza. 

Durante el viaje has tenido graves problemas de salud.

Dos operaciones. Una en Francia y otra en Santander. En una de ellas pensé que podía ser cáncer. No tenía dinero para una clínica privada, y una persona que acababa de conocer pagó la operación. Eso te cambia para siempre. Te das cuenta de que no estás solo, incluso cuando lo estás.

También hablas abiertamente de tu trastorno bipolar. ¿Por qué decides hacerlo público?

Porque el silencio mata. Tuve mi primer episodio con 19 años y otro con 30. Ahora tengo 35. Tomo medicación todos los días. Entreno. No bebo alcohol. La aventura no sustituye a la medicina, pero para mí la naturaleza y el deporte son la mejor terapia. No soy médico, no doy consejos, solo cuento mi vida.

¿Cómo haces para obtener la medicación?

Cada tres meses me reúno con mis padres y ellos me traen mi medicación. Pero ahora estoy en un punto delicado porque no sé cómo seguir avanzando, estoy tan fuera del sistema y mi mente ha cambiado tanto durante el viaje que no podría volver. Para continuar con un viaje así necesitas ser millonario y provengo de una familia normal. 

Has escrito un libro sobre ello y en patreon también te podemos seguir para patrocinarte. 

Sí. Lo escribí en sueco. Son unas 300 páginas. Habla de mis ciclos, del miedo, de perder amigos, de sentirte fuera del sistema. Me gustaría que estuviera en español. Creo que puede ayudar a padres, a jóvenes, a gente que acaba de recibir un diagnóstico y piensa que su vida se ha terminado. No es así . En patreon me podéis encontrar como Jonas Böhlmark- the last viking se puede acceder también a través del perfil de Instagram que es mi nombre. También podéis visitar mi web donde está toda la aventura detallada jonasbohlmark.com 

¿Dónde puede comprarse tu libro?

El libro se puede comprar enviándome un mensaje directo por Instagram y yo lo enviaré por correo electrónico.

Después de llegar a Gibraltar y continuar hasta Cabo de Gata ¿qué viene ahora?

No lo sé. Y está bien no saberlo. Necesito aprender a vivir “normal”, aunque no soy normal. Mi sueño es una cabaña en la montaña, tal vez una familia, y no necesitar mucho dinero. Solo tiempo, naturaleza y gente buena. Creo que seguiré hasta Barcelona y puede que cruce los Pirineos corriendo. Otra opción es parar y escribir un libro de las aventuras. Soy pobre pero vivo libre de deudas. Espero que en el futuro escuelas o asociaciones quieran pagar por mis charlas. Los verdaderos héroes son la gente que me encuentro, ellos son mis sponsors. Hacen que me sienta bien y me ayudan con mi trastorno, esto no trata solo de remar.  

¿En qué te ganabas la vida antes de empezar esta travesía?

Era monitor de skii. 

Para terminar, si pudieras hablar con el Jonas de 19 años, ¿qué le dirías?

Que no beba. Que haga deporte. Que se acerque a la naturaleza. Que no tenga miedo de ser diferente. Y que, incluso cuando todo parece roto, siempre se puede seguir remando. Aunque sea despacio.

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