«El feminismo es bonito, pero no hay que atacar…

Como soldado, fundó una escuelita en Altos de Cazuca, un lugar donde los niños nacen curtidos como hombres. Cambió el camuflaje por el ágora, lucha por los derechos de las mujeres y se infiltró en una red de trata de blancas. Creó el primer partido político de mujeres en el mundo, Nuevo GEN, cuya meta es fundar el Ministerio de la Mujer en Colombia, un lugar donde muere una mujer al día. “Porque no creo en estar aquí por estar, sino en dejar huella”. Habla Nancy Vergara, candidata al Congreso de Colombia. 

Nancy Vergara desde la Plaza Vieja. Foto por Melanie Lupiáñez

Dijo una frase en una entrevista: “Un hogar no se edifica sobre una roca un hogar se construye sobre una mujer»

 “Así es, pero el hombre es nuestro complemento. El feminismo es bonito, no hay nada más bonito que una mujer y venimos de una mujer pero no hay que atacar al hombre; están nuestros padres, nuestros abuelos, nuestros ancestros. Mis dos hijos son varones.”

Este es el principio de la colomboespañola. Durante su campaña al Parlamento Europeo en 2019 con el partido por los Eurolatinos MIEL, sintió el rechazo de los grupos feministas madrileños y catalanes. “Yo les decía: no hablemos al mismo tiempo porque  cuando vayamos todas para un mismo lado esto va a cambiar. Y tenía que hablar duro, porque así se habla en España”, sobre sus piernas un coqueto bolso Gucci que sujeta con firmeza mientras enfatiza las palabras, siempre con una sonrisa amplia.

En la Madrid Woman´s Week de 2019 arrebató el premio a Ophra Winfrey…

Si Ophra llevaba el asunto del acoso y yo trabajaba con la trata de blancas y el tema de las niñas que son violadas en los campos. Me infiltré en un vuelo hacia República Dominicana con una niña, pedí un asiento a su lado, me contó su historia y cuando llegamos ella ya estaba lista para trabajar como prostituta. Ella sabía perfectamente a lo que iba pero la culpa la tiene el Estado porque permite que la gente migre sin ese control. 

 Crearon una agencia de viajes en Barcelona y le venden a niñas tiquets baratos para pagarles con trabajo en España. Llegan acá y no es el trabajo que les prometieron, sino prostitución. Desde España, las trasladan a República Dominicana donde está la red de prostitución más grande del mundo.

Aunque ellas lleguen con pasaporte de turistas, el Gobierno debería investigar porque las traen engañadas; bueno algunas lo saben y quieren pero las que no…

Es un proyecto con la trata de blancas donde si hay los recursos necesarios quiero seguir trabajando.

Nancy Vergara pasea con una de las mascarillas que fabricaron en cuarentena por la Calle de las Tiendas de Almería. Foto por Melanie Lupiáñez

En la cuarentena obligatoria del pasado 2020 -debido al COVID 19- fueron asesinadas por la violencia de género en el país andino 37 mujeres, según informó en rueda de prensa la representante de ONU Mujeres en Colombia, Ana Güezmes. Ante la situación, la protagonista de esta historia hizo un taller de mascarillas donde se empleaban 5000 mujeres maltratadas en turnos de 8 horas. Eran ellas mismas quienes a través de una llamada a la Fundación Firmes con las Mujeres daban la alarma, después se deriva con la policía y la fiscalía, quienes tomaban cartas en el asunto.

“Durante ese tiempo estaban fuera de casa, lejos del agresor. El lema era: ‘Tapadas, pero no calladas’. Al inicio de la pandemia empezamos una campaña ‘Mujer salva los tuyos, quédate en casa’; las mujeres se grababan y transmitían el vídeo por redes sociales, la campaña dio la vuelta al mundo hasta que llegó la epidemia de la violencia. Entonces desarrollamos este proyecto que permite a las mujeres denunciar a pesar de llevar mascarilla. Fue un éxito total, vendimos millones de mascarillas”, Vergara luce una de esas mascarillas, es morada claro de papel, “perfectamente homologada y 99% de filtración probadas en el laboratorio”, dice la activista.

Realmente ¿de dónde le viene este espíritu tan fuerte? 

Yo creo que, de mi mamá, ella sufrió mucho maltrato y, sin embargo, nunca se ha hecho víctima de eso. Mi madre tuvo que volver a Almería con todos nosotros pequeños, somos 6 hermanos y empezar de nuevo. No sé cómo lo hizo.

El abuelo materno de la activista era un militar almeriense que huía de la cruenta Guerra Civil española de 1936, arribó a Cartagena de Indias en Colombia después de 3 meses de travesía. El propio embajador español le dijo que renunciara a su nacionalidad pero el hombre se negó. “Gracias a que se negó, ahora nosotros tenemos doble nacionalidad. Lástima que se haya ido. Hubiera querido tenerlo siempre, me da mucha nostalgia, tenemos un ángel en la eternidad”.

Su antepasado tendió un puente entre los dos países hispanos, pues retornó 16 años después y crio a todos sus hijos en la Puerta de Purchena. Ahora Nancy es la única que todavía no se ha afincado definitivamente en la ciudad donde el sol pasa el invierno, pero es una meta cercana.

Y hablando de hojas de vida, la suya es una declaración de intenciones…

Durante 2 años fui soldado del PM13, del ejército miliar. Fue muy duro entramos 80 mujeres y solo nos graduamos 5. No fue fácil, nunca será fácil para una mujer, pero ese trato fuerte es psicológico a ver hasta donde tú eres tan fuerte.

La carrera militar la aproveché para hacer trabajo social me iba con mi camuflado a la parte más pobre de Colombia a Altos de Cazuca y creamos una escuelita de tres plantas donde fueron escolarizados 350 niños. Era una población vulnerable, niños desplazados por la violencia, hijos de grupos al margen de la ley.

¿Qué paso con la escuela entonces?

La escuela se convirtió en la fundación Fundea desde el año 2006 , y de ahí el lema de Jean Monnet: “los hombres pasan, pero las instituciones quedan”. Cuando regresé a aquel lugar a hacer campaña pensé que me iban a sacar corriendo y no, muchos de aquellos niños me saludaban y ya son adultos. Esa es la satisfacción con la que me quedo. Lo más importante y de gran valor es el amor y la gratitud.

¿Cuándo nació la fundación Firmes con las Mujeres?

A partir de que entregué la escuela quise seguir con esa parte social. Así nació la parte política en la pasada campaña queríamos entrar al Senado pero había una orden para que no nos registráramos. Necesitábamos 50.000 firmas y reunimos 560.000 firmas en tan solo 20 días, imagínate, todas las mujeres firmaban, nos apoyaban. Al día siguiente nació Firmes con las mujeres, pues la camiseta que usamos para recolectar firmas es nuestra insignia.

Detalle de la pulsera FIRMES POR LAS MUJERES. Foto por Melanie Lupiáñez

¿Por qué le denegaron el registro?

Porque detrás de mí y de la fundación no hay nadie, solo Dios. Todo lo hacemos con trabajo y muchas ganas de contribuir a la sociedad, lo que a veces disgusta. Porque yo tengo la autoridad y la autonomía de hacer mi campaña sin deberle un favor a nadie y además son muchos los mandatarios que piden nuestro apoyo. Yo me voy a Colombia a hacer mi campaña con pocos recursos, pero con la convicción de que vamos a llegar al Congreso y cambiar en algo la historia del país, pero sobre todo de las mujeres.

¿Cuál es su propósito con el Partido Nuevo Gen (gente emprendedora nacional)?

Cada partido tiene su ideología pero, en mi caso, la política es diferente. Se trata de una serie de puntos que queremos llevar y todos a favor de la mujer; madres cabeza de hogar, proyectos ambientales y alimentarios son prioridad. Quiero estar un solo período en el congreso y no más, fundar el Ministerio de la Mujer.

Simplemente quiero cumplir las metas, los sueños y hacer historia, dejar huella. Tal vez es eso, no pasar desapercibido en la vida. Creo que cada ser humano tenemos una meta en la vida. Me siento muy orgullosa de mis logros los cuales serán el legado de mis hijos.   

Nunca imaginé el poder que podía tenía una camiseta que ha dado la vuelta al mundo y ha vestido a 10 presidentes, como Nayib Bukele (El Slavador) o Antonio Sola, reconocido por ser el Creador de presidentes. Esta prenda financia a la fundación en los viajes, hoteles, vuelos y sólo es una camiseta; pues, ¿Qué no podría hacer con una credencial, sino crear una ley que cambie la historia de la mujer en Colombia?

Vicky García recibe una camiseta de Firmes por Las Mujeres. Foto por Melanie Lupiáñez

 ¿Una mala experiencia que haya tenido durante estos años?

Hace 6 años cuando estaba Santos como presidente el medio de comunicación RCN, uno de los mayores colosos del país me hizo una fake news. Al principio, me lo tomé a risa pero afectó a la salud de unos de mis hijos y la mia, tuvimos que irnos de la casa porque teníamos a prensa en la puerta todos los días. Me llamaron corrupta, embustera y de todo. Sabía que nada era verdad, obvio que en mi Facebook tenía fotos con Uribe, el registrador de senadores de la época y mucha gente influyente porque siempre me he rodeado bien.

Aunque el fiscal general, Nestor Humberto Martínez, se pronuncia a mi favor donde piden disculpas, esa noticia sigue circulando, maltratando mi honra y la de mis hijos, a pesar del daño que le hicieron a mi familia siempre he creído en la justicia divina.

¿Cómo construiría una sociedad más justa?

Pues exactamente siendo más justos. Que no haya ni feminismo, ni machismo, que seamos uno. Somos seres humanos cada uno luchando por su causa. Ante todo, el respeto y las oportunidades porque en pleno siglo XXI, las oportunidades de las mujeres no son las mismas que las de los hombres.

Aunque se está trabajando mucho a nivel mundial para que sea equitativo pero falta mucho o las leyes, están muy débiles. Tiene que haber el 50 y 50% siempre, la paridad. Poder llegar al Congreso con el apoyo de la sociedad en las urnas para lograr establecer el Ministerio de la Mujer que ya expusimos ante el Consejo de Ministros.

Y con cosas  sencillas, pero que cambian la vida, por ejemplo en Colombia todavía no hay una ley donde puedas cambiar tu apellido. Yo llevo el apellido de mi padre primero y lo quiero cambiar por el de mi madre por todo lo violento que él fue.

Una sociedad más justa se hace con la verdad, que la gente respete y aprenda a aceptar sus errores.

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“Por miedo no te realizas”, Emilio Torres, escultor mexicano

Caminar al filo de la navaja, hacer del infierno tu hogar, ser la oveja negra, que tu amor propio te devore como el vórtice de un agujero negro que se traga todo a su paso. Que la mierda te llegue al cuello, la manga larga te vista en verano, la aguja se convierta en tu elemento y te conviertas en un referente.

Retrato del artista mexicano. Foto por Melanie Lupiáñez

El sodio de las farolas empieza a teñir de amarillo la calle mientras caminamos hacia el estudio/consulta de Emilio Torres. Los dos vestimos de negro riguroso, él lleva una bomber muy chingona, unas Doctor Martens y una camiseta con una calavera. “Llevo un punk dentro”, asegura el escultor, caracterizador y terapeuta mexicano que hace 3 años llegó a La Aldeilla (El Ejido) por amor. Nos observo flacos, enlutados, rápidos de movimientos y pienso que parecemos dos cuervos pero solo somos ovejas negras transformadas.

“Al parecer las ovejas negras somos los que sanamos la familia. Rompen con la herencia antropológica, la cultura. Yo fui la oveja negra de mi familia y a día de hoy soy referente para mis hermanos. Soy el menor, tengo 3. Te hablo con la autoridad que me da el fracaso, yo era un caso perdido para mi familia. Mi padre me dijo que respetaba mi decisión de drogarme pero no en su casa. Viví durante un año en la calle hasta que por mí mismo tuve la voluntad de salir, por supuesto con su apoyo.» Antes de los 25 años, había dejado de consumir y comenzó una exitosa carrera como escultor y caracterizador de cine y teatro.

Unas Dctr Martens de la coelcción de Emilio Torres. Foto por Melanie Lupiáñez

“Gracias al trabajo que realicé, pude desarrollar un trabajo altruista. Como sociedad nos tenemos que implicar y yo, principalmente, en la salud. Lo hice porque afortunadamente lo tuve que vivir y gracias a ese proceso aprendí mucho, me pude realizar y ayudar a otros.» «Ayudar a otro, te ayuda a ti mismo. En México, pude hacer algunos centros, lo que llaman aquí comunidades terapéuticas sin fines ni ánimo de lucro. La comunidad se llama Diversidad Mental y a día de hoy contamos con 25 centros en México, EEUU y Centroamérica. Son centros que trabajan por sí solos, con aportaciones simbólicas, ayuda de las familias”. En la actualidad, coordina los programas de las clínicas desde España y tiene un nuevo proyecto en mente.  

“La intención ahora es hacer un centro aquí, de la misma forma que funciona en México, con el fin de ayudar a las personas que tienen algún problema de adicción. La localización sería por Cabo de Gata”. Torres estudió psicología y cursó un máster especializado en Ansiedad y Depresión en la UAL. Sus compañeros de carrera en su tierra patria lo llamaban ‘tío’, una forma cariñosa de denominar al señor con quienes compartían aula.

“¿Sabes por qué consumía?” El artista me mira, levanta su dedo índice y contesta a su propia pregunta: «porque tenía una gran necesidad de amar y ser amado, es una necesidad humana. Nietzche dice en ‘Así habló Zaratustra’ que ‘nosotros amamos la vida no porque estemos habituados a vivir, sino porque estamos habituados a amar’, cita Emilio.

Emilio tú que has empezado de cero tantas veces, te has caído y has vuelto a levantar, ¿qué le dirías a la gente que tiene miedo?

Siempre existe el miedo a mostrar quién eres, por miedo no te realizas. Hay quien le tiene miedo a las ratas, otros a las arañas, las alturas, algunos le temen a la muerte pero, ¿sabes quiénes son los más tristes? Los que temen a la vida, a vivir, a que te salga bien.

Emilio Torres al natural. Foto por Melanie Lupiáñez

Este discípulo de Jodorowsky -a quien tuvo el placer de conocer, tomar de sus enseñanzas y aprender a transformar a partir de actos psicomágicos- comprende que no hay otro principio más que la transformación. “No puedo combatir el mal con más mal, no puedo combatir la violencia con más violencia, tengo que transformarlo. Cuando siento envidia por alguien, tengo que transformarlo en admiración; pregúntarle cómo lo ha hecho. La idea de la psicomagia es un despertar de la conciencia que tiene que ver con la transformación. Algunas situaciones de la vida te ayudan a transformar.»

Y un claro ejemplo es…

Cuando una persona dice que se viene en crisis. Esto significa cambio y es la mejor oportunidad para modificar tu vida. La modificación no es una obligación hacia el cambio, sino estar consciente de que lo que has hecho antes no te ha funcionado.

Como ejemplo de vida, pone a uno de sus pacientes que con el tiempo se ha convertido en amigo. “Vive en Carboneras, sale todos los días a hacer una ruta; le dije que comprara una cámara y documentara su proceso de recuperación. Al principio, solo eran fotos pero ya acompañan también sus pensamientos, cada día le comparten más seguidores en redes sociales; gente que vive en Almería y ni siquiera conoce los lugares que él inmortalizaba y le preguntan.»

“La cuestión es: ¿te gusta?, ¿lo harías sin que te pagaran? Todos somos buenos para algo, que nos sintamos unos buenos para nada es otra cosa. Tiene que ver mucho con nuestro estado de conciencia, no creemos en nosotros.»

Y eso mismo le pasó a Emilio. Buscó en su interior su habilidad más notoria y rozó con cariño la belleza de la escultura; siempre impregnado en las ganas de un cambio y sin miedo al parecer.

La muerte de bolsillo. Foto por Melanie Lupiáñez

¿Cómo fue empezar de nuevo en España?

“La cultura es algo similar, quizás la gente es más fría aquí. Conocí España en 2004-2005.” El artista visitó la península como premio a un concurso organizado por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) y cursó una especialidad en la Escuela de Artes de Barcelona. Unos colegas mexicanos estaban haciendo una producción: “se me invitó a que hiciera los moldes y modelos de unas máscaras que iban a ser el prototipo de algo que yo desconocía pero que con los años fue muy famoso, El laberinto del Fauno

“Al principio, me tuve que acostumbrar a trabajar diferente porque con humedad el material no se comportaba igual. Dicen en argot mexicano que hay que picar piedra; como no le temo a eso, agarré mis piezas, las metí en una maleta y me fui por todos los estudios, restaurantes, lugares que veía les podía interesar mi trabajo y les ofrecía. Tanto fue así que se acabaron las llantas

Detalle de una de las ruedas de la maleta gastadas. Foto por Melanie Lupiáñez

“Mi primer cliente fue el tatuador, Marius Deac (Optimus Ink Tattoo); y no era tanto por el dinero, sino porque necesitaba volver a sentirme útil y productivo. Él fue el referente para que comenzara de nuevo, me reconoció; podía ver sus ojos cuando sacaba un cráneo y otro, en 10 minutos se lo vendí todo. Le dije: ‘hermano es buen precio el que te estoy dando’, él contestó: ‘cada quien le pone el precio a su trabajo’. Lo cito a él, pero es uno de tantos.» Torres habla con el énfasis que cada palabra merece, un tono que mantiene en vilo al oyente.

En el estudio de tatuaje de su amigo hay un dientes de sable réplica idéntica del tatarabuelo de los felinos que se expone en el Museo de Arte Natural de Nueva York. Emilio tuvo la oportunidad de clonarlo una vez que lo bajaron para limpiarlo. Le valió el arresto en una terminal de Barajas… La sensibilidad del material que utiliza es tan alta que incluso copia el número. El escultor llegó al aeropuerto de Madrid con sus cráneos, los policías llamaron a un experto para verificar que era una imitación. Gracias que el mexicano siempre deja unas trampas para salvarse el culo en casos como estos.   

Cráneo de cocodrilo. Obra de Emilio Torres. Foto por Melanie Lupiáñez

Sus exposiciones más destacadas son Mexicráneos, El Altar y una firme línea de trabajo con los huicholes para visibilizar a la comunidad mexicana y potenciar sus ingresos. “Hace 15 años que empecé con los cráneos porque un cráneo es igualador, no sabes si es hombre, mujer, su procedencia…” La primera de las exposiciones tuvo gran acogida en su país natal y pretende repetirla en España como una forma de unificar a través de la intervención de sus cráneos por artistas multidisciplinares.

En cuanto al Altar, es sin duda su joya, el artista se siente muy orgulloso de esta transgresión. A Emilio le venía de pequeño la profesión impresa, su familia se dedicaba al arte sacro, hacía imágenes de forma artesana para los templos. Con el paso de los años, encontró su camino y reinterpretó la forma de ver a las vírgenes o los santos imponiéndoles cráneos de gorila, por ejemplo. “Se me fueron muchos clientes, pero los que entraron…” Torres agita la mano en el gesto de decir que eran muchos y muy buenos.

Emilio Torres muestra una pieza de El Altar a Javier García nuestro cámara. Foto por Melanie Lupiáñez

¿Algún trabajo que te haya gustado en especial?

Pues todo el trabajo. Para mí no es trabajo, se convierte en mi pasatiempo, algunos lo llaman hobby. Hago lo que amo y aún me pagan todavía por eso. Siempre lo digo en tono de broma, ha de ser horrible trabajar para aquellos que tienen que levantarse temprano, ir a una oficina. Las dos profesiones que realizo las disfruto mucho.

«He hecho muchas cosas pero una de esas que siempre suena muy chusco es que, en una ocasión, me contrató una compañía de cine para adultos afincados en Miami. Yo estaba especializado en ‘life cast’, una forma de impresión directamente al cuerpo. El trabajo consistía en sacar las partes íntimas de actrices para poderlos hacer como juguetes eróticos. Hice 31, uno cada día, tardaba 2 horas y me pagaron muy bien. Fue muy divertido y aprendí muchísimo», rememora el escultor.

De mente y cuerpo inquietos, no puede parar de hablar confiesa pero, sin embargo, puede escuchar y esa es su terapia, otra forma de transformación. Supongo que es una fuente grande de conocimientos, tiene mucho que decir y el tiempo es finito.

“Tengo un proyecto artístico en mente, necesito escandalizar, ya llevo mucho tiempo sin hacerlo y me da…” Aprieta el puño fuerte y se lo acerca a la cara, le da power, como la canción de sus compadres que acompaña el vídeo.  

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La pandemia no paró al Chayo pues traía el…

Omar Tapia muele cacahuetes en un ají mexicano

El Chayo es el sobrenombre familiar por el que conocen a Omar Tapia, un mexicano que llegó a Almería por amor, su Helena de Troya se llama Macarena. Una pareja que se hizo en ultramar. Este emprendedor se atrevió a abrir su negocio en tiempos de pandemia, en un lugar donde los vecinos asomaban para decir que estaba maldito, pero cuenta con la bendición de los huicholes y sus guías espirituales, luces para el buen camino del restaurante. 

 

“El agua destruye ríos y caminos, ¿qué no hará con tus intestinos?”, Omar pronuncia este incendiario dicho, acto seguido sirve un bandera y a ritmo de mezcal comienza la cena. Sabor mexicano y degustación almeriense pues todo se toma en tapas. La cocina es muy tradicional, “el cordero es la receta de mi mamá, no me queda igual, pero sí es suya”, el dueño del restaurante mexicano Aramara Almería.

Tapia procede de una ciudad pequeña de Mexico, Zacatecas, donde el horizonte es similar al almeriense. Su gusto por la cocina lo llevó a recorrer el mundo en barco, trabajar con una renombrada chef peruana especialista en ceviche, Lucía Mendoza, enriquecerse de la cocina colombiana y por amor lleva un año establecido en Almería. A los 25 años, se embarcó en un crucero de la compañía Princess Cruises y allí conoció a la almeriense Macarena Quirante, ella era la enfermera del barco y él trabajaba en la cocina. Cuando tomaron tierra se asentaron durante 4 años en Londres, allí Tapia fue jefe de cocina de uno de los restaurantes top 10 de la ciudad, el Andina Shoreditch.

¿Cómo ha sido abrir durante el COVID?

“Abrí en pandemia, nunca he podido tener aforo completo, lo máximo ha sido un 70%, después lo volvieron a reducir a un 40% que es como lo tenemos ahora. Cuando volvimos a abrir la última vez vino gente y me pareció curioso porque cuando sales vas al sitio que más te apetece ir. Tenemos nuestra clientela.” Omar cuenta con una sonrisa que se percibe en los pliegues de los ojos, de esas nuevas curvas que hemos aprendido a dibujar, que cambian todo y no se tapan. Este mexicano tiene el alma viajera, pero el corazón de pueblo.

El negocio se ha transformado no solo por los tiempos que corren sino por la adaptación a la clientela y los avatares propios de un primer año de apertura. Así hay pedidos para llevar, los jueves serán dedicados a unos tacos típicos de México DF (preguntar a Omar el nombre) y el 9 de abril se hará un maridaje de vinos españoles con tacos mexicanos, sommelier incluida porque cada sabor tiene su matiz.  

¿Cómo nació Aramara?

A partir del Brexit se empezó a poner un poco más complicado todo y un amigo de la infancia, Iker Jhona, el actual chef ejecutivo de Ushuaia, tenía un proyecto hostelero en mente, así nació el 20 de junio de 2019 Aramara Ibiza. La filosofía y el branding son iguales en la península y Baleares a diferencia de que en las islas los tacos no son tapas, se cobran a parte.

¿Qué significa el nombre del restaurante?

“Es el nombre que recibe la diosa del mar en la cultura huichola”. Los huicholes tienen una tradición chamánica muy arraigada y utilizan las sustancias para conectar con su ser superior.

Esculturas hechas a mano por los huicholes. Disponibles para la venta

El sitio en sí tiene esencia, el mobiliario, las esculturas, los cuadros, las fotografías que cuelgan de sus paredes cuentan una historia. A pesar de abrir sus puertas en tiempos de pandemia global conserva la calidez de la artesanía de los Huicholes, una tribu mexicana cercana a la ciudad natal de Tapia. “Ellos son músicos y ellas se dedican a la artesanía, a mí me gusta mucho contratarlos para las fiestas, son muy alegres”, comenta el chef mientras muestra una de las fotos expuesta en el salón de abajo del restaurante. La instantánea fue tomada en el patio de la casa familiar, una antigua hacienda en la actualidad dedicada a la ganadería.

¿Hay clientela mexicana?

Cuando vienen aquí me han dicho que se sienten como en casa y han regresado con más gente. Los erasmus de mi país vienen a curarse la resaca porque tengo la receta infalible: michelada, birria y aguachile. 

Un compatriota, Emilio Torres, en el comedor dice: ‘¿Quién cocinó esto?’ está tomando un plato de adobo, entre el chef y el pinche no se ponen de acuerdo de las manos que realizaron el plato, entonces el mexicano sale del paso: ‘pues dense un beso los dos. Me recuerda a la comida de mi abuela’. El hombre continúa devorando el plato de buen gusto con el placer de encontrar un pedacito de tu tierra al otro lado del océano. 

Plato de adobo con frijoles blancos, arroz y tortillas de maíz, todo está hecho en Aramara. Foto por Melanie Lupiáñez

¿Por qué su carta es pequeña?

La comida mexicana es muy rica, pero estoy solo y quiero hacerlo bien. Hay quien se ha quejado, pero la base de la cocina de Aramara es intentar hacerlo todo como yo lo comía en mi país, es una cocina muy tradicional. La dieta de México desde épocas precolombinas es tortilla, chile, maíz y frijoles, esa es la base desde tiempo inmemoriales. La tortilla sale del maíz y es indispensable, no me podía permitir poner una tortilla de mala calidad en una taquería”.

Estos argumentos aplastantes lo llevaron a importar una máquina de tortillas industrial, para preparar todo a mano y el secreto está en la masa concretamente en la harina de maíz, pero eso es meternos en unos laureles… Por cierto, que con antelación pueden encargar tortillas para llevar a casa y preparar sus propios tacos.

Toritillera industrial traída de México a Almería para hacer unas tortillas auténticas. Foto por Melanie Lupiáñez

Desde la puerta del restaurante con el cigarro sujeto en la comisura de los labios, un gesto muy de campo que denota sus orígenes, Tapia cuenta cómo fue abrir. Quien entraba, saludaba y decía: “solo quería avisarle que este local está gafado”, él se ríe mientras contempla la katrina elegante y huesuda del escaparate, entonces añade: “todos tenemos que morir. Hay que ir siempre sonriente y estar alegre, aunque estés en los huesos”. Es una talla grande, en torno a un metro de barro adornado al detalle, el ejecutivo continúa la historia; “venía en una caja enorme de madera de dos por dos metros y rodeada de papel. Tuvimos que inventariar todo, cada plato, salero, las esculturas, todo tenía que tener un sello artesanía de México. Era el requisito para pasar la aduana.”, dice Omar. Un contenedor de barco trajo el restaurante hasta el puerto. 

El lugar tiene alma y es algo palpable a través de los materiales, los olores, la música pues cuenta con su propia playlist en Spotify. El mobiliario y las sillas son artesanías provenientes de la ciudad de Tonalá, las cerámicas están elaboradas por los Huicholes. El venado que corona el logo, una pieza destacada en la galería de la entrada, es un animal místico para esta cultura, “lo primero que ves cuando tomas peyote”, aclara el dueño y sigue el relato; “lo vi y ni regateé, le dije al artesano que me esperase a que fuera por el dinero y me esperó”, 3 horas de santa paciencia. Pero los huicholes desconocen donde llegaron sus piezas, que viajaran unos 10.000km hasta llegar a nuestra ciudad, porque donde viven ni siquiera “llega la señal”, advierte Tapia.

Katrina que se asoma a la calle Conde Ofalia. Foto por Melanie Lupiáñez

Ni sombreros mexicanos, ni tequila con sal y limón, “eso es para turistas” aclara el hostelero. Cuando visiten el restaurante pidan un Bandera así beberán el tequila o mezcal auténtico, acompañado con jugo de lima y de tomate, formando los colores de la bandera mexicana. Dejen atrás los prejuicios y prueben cuanto les recomienden, tomen la cerveza michelada, el pulque, una bebida prehistórica extraída del jugo del agave, los tacos pastor, no se pierdan los margaritas y guarden un hueco para los postres.

Las bebidas son importadas, 5 tipos de tequilas (1800, Herradura, Don Julio, Mala Vida), y 4 de mezcales (Unión, Amores, Danzante, Cupriata). Aunque estas bebidas blancas comparten origen, solo puede ser tequila si procede del agave azul y la ciudad de Tequila, el mezcal es más flexible en cuanto a su elaboración, difiere en los procesos de destilación y curado en las barricas. Un buen ejercicio para el paladar es una cata de mezcal, la contentera está asegurada. Tapia centró su tesis universitaria en esta bebida los ojos le chisporrotean cuando habla del tema, a través de un atlas especializado en estas bebidas con el mapa de México lleno de pitas, ilustra el origen, procesos, tipos de agaves, etc.

Foto del salón el mítico vaquero es un tío de Omar. Foto por Melanie Lupiáñez

Fueron los españoles quienes introdujeron el proceso de destilación de hecho los “indígenas” tenían prohibido tomar alcohol, porque aceptaban el pago en esta materia, “se volvían alcohólicos y buscaban pleito”, aclara el mexicano.

Un último trago para terminar: “para todo mal, mezcal; y para todo bien, también” y que la rica sabiduría de la cultura mexicana nos acompañe.

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“Todos tenemos algo en común en la gastronomía”, DeLucas…

La pareja Lucas Niella y Vanesa Sánchez. Él al frente del catering DeLucas

¿Han reparado en que nuestras virtudes son nuestro camino? Lucas Niella hacía bombones para costearse los estudios desde la secundaria. En Argentina, la inflación aplasta al trabajador que ni siquiera tiene sofá en el living porque no puede permitirse andar parado en un descansito. Vanesa Sánchez comenta la anécdota ojiplática. Esta es la historia del catering DeLucas de la unión de dos culturas que desde tiempo atrás venían siendo hermanas.

“Roquetas me encontró a mí, Vanesa y yo teníamos una amiga en común, me llamó para saludarme una vez y mientras cambiaba al bebé de esta me pasó el teléfono. Así nos conocimos. No había redes sociales, fue en 2007. Estuvimos un año hablando por teléfono, vine a conocer a Vanesa, era la primera vez que viajaba a Europa”, dice Lucas. Después de unas cuentas visitas a un lado y al otro del charco, la pareja decidió establecerse en Argentina.

Bombón de dulce de leche y corazón de nuez, elaborado por Lucas.

Recién entraban en la treintena y tenían un nuevo negocio entre manos. En el camping de la familia situado en la precordillera de los Andes abrieron un restaurante para poder degustar cocina española y criolla los fines de semana. Entre semana Lucas se dedicaba al periodismo y Vanesa recorría los mercados con un mapa de Andalucía y observaba con asombro cómo los descendientes de los alpujarreños reconocían sus raíces. Pero la roquetera echaba de menos su tierra y a los dos años volvieron para quedarse en el municipio.

Al principio Lucas y Vanesa, trabajaban, juntos en una academia de apoyo, el argentino impartía técnicas de estudio para los chavales. Homologó su título de periodismo, especializado en comunicación institucional, pero la vida le deparaba una sorpresa.

Como los españoles echan de menos el jamón, Lucas extrañaba el dulce de leche y empezó a prepararlo en casa, la repostería se le daba, le pagó los estudios. “En Argentina nadie para, siempre haces cosas con las que buscarte la vida”. Un primer bar se interesó en sus tartas, como comercial: Vanesa. La voz comenzó a correrse y este argentino se aventuró al emprendimiento, “si podía vender tartas desde la casa, podía venderlas desde un negocio”, la semilla de DeLucas Dulce y Salado estaba plantada. Fue en el año 2017 que establecieron su sede en la Urbanización de Roquetas, un plan escalable de cafetería y obrador.

Lucas derrite chocolate blanco en la cocina

“El primer año prácticamente dormía aquí, y el segundo año y medio también. Hasta que en el tercero nos dimos cuenta que esta zona en verano no funciona porque la gente no pasa. Nos dedicamos a las tartas y catering”, comenta el empresario. Los dos primeros años fueron los más duros. Trabajaban codo con codo hasta que alcanzaron una estabilidad y Vanesa se dedicó por completo a su academia.

¿Cómo aguantaron esos primeros meses de incertidumbre con los pagos en la nuca?

Lucas: “voluntad y confianza”. Vanesa mira a su pareja, mira a la interlocutora, se lleva las manos al pecho y contesta: “fueron unos benditos, jamás ninguno de mis amigos que habían llevado a cabo el proyecto me dijo me debes esto. En 5 meses, teníamos todo pagado, en el banco aún queda… Todavía recuerdo cuando venía el de las máquinas de café y se llevaba todo lo que había en la caja”. Vanesa transmite su pesar cuando cuenta sus vivencias, los comienzos no fueron fáciles. “Nos dejaron que pagáramos poco a poco, veían intención”.

Otra advertencia a los aventureros que estén pensando en montar su propia empresa que nos da el obrador; las retenciones. Llegas ilusionado, que bien voy a montar mi primer negocio y empiezan a caerte las retenciones, eso no te lo dicen al principio. Cada tres meses pagamos de retenciones el 19% del alquiler por ser autónomos”, dice el Niella.

Vanesa agradece que los obreros del hotel de enfrente hicieran de la cafetería su sede durante el tiempo que duró la reforma. “Gracias a los 6 meses que duró la obra terminamos de pagar porque el préstamo no nos llegó para todo”.

Útiles de Lucas

¿Cómo es la conciliación familiar con el negocio?

“Al principio muy mal porque pasábamos todo el día aquí. Nuestra hija estaba con mis padres y llegó un momento en el que no quería saber nada de nosotros”, apunta Vanesa. En ese momento su hija tenía 2 años.

“Eso fue durante los dos primeros veranos, entonces al tercero cerramos. Los vecinos pasaban a decirnos que estábamos flaqueando pero cuando nos veían entrar a las 05.00h de la mañana y salir a las 09.00h con canastos y cajas para que llegara todo fresco… Después los clientes que venían en Navidad venían a recoger los pedidos…”, cuenta Lucas como se fraguó el catering poco a poco.  

Desde el principio establecieron un plan de negocio escalable. Primero cafetería y según pudiera desarrollarse evolucionar a catering.

La zapatilla comestible, una creación de DeLucas

Lucas Niella contaba con la experiencia previa en el camping familiar Las Chacritas y las enseñanzas de su tío Gustavo que trabajaba en uno de los lujosos hoteles que la cadena Hyatt tiene en Mendoza. “Aprendí mucho solo de charlar con él, me contaba la planificación de las mesas de los eventos. Cuando necesito una receta de cualquier cosa lo llamo a él, tenemos una composición de micuit del Hyatt buenísima”.

Los padres de Lucas fundaron el camping en el año 2000 y al año siguiente la economía argentina colapsó. Nos agarró el corralito, con los baños a medio hacer e igual dejábamos a la gente pasar, eso aquí no te lo dejan hacer. El camping era un extra, mis padres eran profesores y siguieron dando clase, pero se quedaron con todos los dólares que habían ahorrado durante una vida. Al tiempo nos devolvieron un cuarto de lo que retuvieron en pesos, que eran como papeles del Monopoli”.

¿Durante la crisis sanitaria del COVID 19 han recibido alguna ayuda?

Nos ha ayudado la Diputación de Almería, no dios como 1000€ a todos por estar cerrados durante la cuarentena. Con el plan Impulsa2 el Ayuntamiento nos dará una ayuda para el alquiler, luz, agua, teléfono…

Hemos tenido que seguir con todos los pagos adelante durante la cuarentena: el alquiler lo hemos tenido que pagar, el préstamo del banco, los intereses…

¿Los eventos han disminuido?

Es que no hay eventos, llevamos bandejas pequeñas a las casas. El doble de trabajo, la suerte es que confían en nosotros. El catering ahora lo hacemos de dos o tres bandejas y antes hacíamos cumpleaños para 30 personas.

También trabajábamos para la Universidad Católica de Murcia (UCAM), hacíamos el desayuno de los alumnos en los cursos de formación de la sede de Almería. Desde que empezó el COVID no estamos trabajando con ellos pero nos echan de menos y nosotros a ellos. Era un fijo que nos ayudaba a pagar bastante.

San Pancracio, amuleto de una clienta para la buenaventura del negocio

Finalmente, la reflexión de que la gastronomía sirve como punto de encuentro se abre paso. No quería distinguirme como el argentino porque quería preparar para todos. Mis clientes se llevan comida argentina como unas costillas o el lemon pie, pero preparamos de todo. La pata de cordero en las cenas de Navidad, la gente confía en nosotros para estos eventos más comprometidos. Además, todos tenemos algo en común en la gastronomía. En Argentina somos descendientes de españoles e italianos. En algunas cosas de olla se encuentra la comida, como en el locro. Pero tenemos más las pastas italianas”.

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El único taxista negro de Almería: Santos

Cruzaba presto por el Paseo de Almería y unos ojos salieron a mi encuentro. En la parada de taxis un conductor negro manejaba el coche, entonces quise conocer su historia. “Es ecuatoriano y lleva la licencia 28. Llama a central”, me dijo un compañero del gremio. El protagonista de hoy es Santos Alberto Almán Medina, por ahora el único afrolatino taxista de Almería.

El caballero de la camisa inmaculada, mejores formas y puntualidad inglesa, toma asiento y comienza a narrar su historia, paso a paso, desde el provinciano que nunca había salido de Guayaquil hasta el padre que procura un futuro mejor para sus hijos. “Los estudios no te los quita nadie”, dice quien acusa la vulnerabilidad del analfabeto, más que el azote del racismo.

Llegó a Almería en 2003, dejaba en Ecuador a su mujer y 3 hijos, el menor de 7 años. Vino a nuestra tierra de la mano de su hermana mayor, con la intención de trabajar unos años y sacar dinero para comprar un taxi nuevo en su país.

Distancia que separa Guayaquil de Almería.

“Nunca había salido de mi país, hice trabajos que jamás hubiera imaginado”, confiesa Almán. En el sentido estricto de lo que significa confesar, sacarse del pecho las espinas a golpe de palabra, porque todos soportamos el humano derecho de cometer errores y redimirnos con el perdón de los hombres.

El taxista recuerda con precisión milimétrica las fechas, las cifras y las sensaciones que se anudan en la garganta. En Almería, bajo el mar de plástico apenas pasó 2 meses, en unas condiciones a su parecer hostiles, mal pagadas y sin el ansiado permiso de residencia. A pesar de haber empezado joven a trabajar, a los 14 años ya se las ganaba en un taller de chapa y pintura hasta que llegó a ser maestro, la realidad a la que se enfrentó superó cualquier expectativa.

Las canteras de mármol de Macael

Lo más cumbre que me dio fue cuando llegamos al tajo y había al menos 10 bañeras de piedras de mármol, pero unos piedrones. Teníamos que partir las piedras a mano. Ahora no me puedo quejar porque me ha ido bien, pero si volviera a nacer te digo que no lo hacía. Estuve allí de 2004 a 2006, allí me hicieron los papeles.

¿Cómo podía sobreponerse a este sufrimiento?

El coraje lo sacaba para mandar dinero a mi familia, tenía que mandarles dinero para los estudios de mis hijas, la comida, porque ellos dependían de mí.

Almán había dejado que un compañero ecuatoriano explotara su licencia, además de la encomienda de pasar 100 dólares al mes a su familia, una cantidad suficiente para mantenerse. Pero al poco tiempo los pagos empezaron a demorarse y colgó los dados.

El ansiado permiso de residencia era el boleto ganador, trabajó 6 meses más en las canteras hasta que se cumplió el contrato y volvió a casa por primera vez en 3 años.

“Cuando regresé mi hijo menor tenía 10 años y mis hijas 16 y 17. Además en ese tiempo solo podíamos comunicarnos por un locutorio, no había redes sociales. A veces me gastaba un buen dinero hablando dos y tres horas con mi familia”, recuerda el taxista.

A veces la gente lo ve a uno y piensa que lo que uno ha hecho ya se lo ha ganado. Pero no saben las consecuencias que tiene esa persona, lo que ha pasado para llegar a donde está. Nadie sabe lo de nadie”, dice el chófer.

Fotograma de Santos Alberto Almán por Javier García Soria. Realización y producción.

Al regresar a España se sucedieron los trabajos en diferentes empresas de urbanismo. En una de ellas, Aral, se encargaba de la maquinaria, cargar y descargar los camiones de materiales, etc. Era la época buena de la construcción, se necesitaban muchos trabajadores. “Vino a la obra un amigo mío que era ingeniero, pero no había convalidado sus estudios. El encargado me decía ‘¿Santos a quién has traído aquí este es un buen elemento?’, así él iba con los planos y yo con el dumper y el torillo”, relata el ecuatoriano.

Corría el año 2007 cuando “a través de un amigo me enteré que podía sacarme el permiso municipal de taxi. El encargado, Antonio, me decía: ‘déjate del carnet del taxi. Santos aquí no te va a faltar el trabajo’, pero uno tiene que tener un as debajo de la manga. Al año siguiente comenzó a flaquear el trabajo, la empresa terminó por cerrar y me quedé parado. Aproveché ese tiempo para meter currículo como conductor”, recuerda Almán.

Después de 2 entrevistas fallidas se le dio la oportunidad y comenzó a trabajar como conductor profesional. Un recorrido de 3 horas por la ciudad, para quitar las telarañas tras 7 años de desuso, una puesta a punto al taxímetro y a rodar. El propietario de la licencia le dio las llaves del garaje y del coche, Santos empezaba de nuevo en el turno de 16.00h a 06.00h.

Almán al volante. Retrato por Melanie Lupiáñez

Y en la de prosperar estuvo y anduvo hasta que se dio la oportunidad de comprar una licencia en Almería. Primero encontró una licencia en Huércal que podía explotar en Almería y así se quitaba de la noche, pero a los 6 meses los compañeros almerienses se quejaron, así que le tocó cambiar. Claro que por el camino conoció a un compañero al que ahora llama amigo, Juan, recuerden el nombre que desvelaremos el misterio.

“Todo el mundo busca un porvenir mejor, si fueras yo ¿qué harías?”

“Hice cuentas y vi que con lo que pagaba por el alquiler de la licencia, más la seguridad social, se me equiparaba a la letra del banco si compraba la licencia”. Aunque entonces el banco financiaba el 100% de la licencia, fue su amigo Juan de Huércal quien le echó una mano.

En 11 años Almán será el legítimo propietario de la licencia 28 para entonces espera jubilarse a sus 67 años. Ahora el relevo lo lleva su hijo, Antoni Almán Correa, un estudiante de Gestión Laboral de la UAL, quien explota de vez en cuando el taxi para sacar su dinero. Pero el chico dice que quiere ser funcionario de prisiones, y no hay nada más español que querer ser funcionario.

Santos junto a su licencia , el tiempo no acompaña, pero la sonrisa siempre puesta. Foto por Melanie Lupiáñez

¿Compensa hipotecarse para tener un trabajo?

«Sí, aunque el taxi haya decaído porque han salido todas estas plataformas. El taxi es un mundo». Y al montarnos con Santos en su coche vemos como este es su espacio.

¿Cuándo pudo traer a su familia?

Pude traer a mi mujer y a mi hijo menor en 2009 por una reagrupación familiar, pero mis dos hijas no pudieron venir porque eran mayores de edad. Esto me duele mucho, me he gasto un dineral para que por lo menos una de mis hijas pudiera venir cuando estaba en la universidad, siempre me lo denegaban, incluso recurrí al Tribunal Superior de Justica a través del abogado Pedro Elías.

Desde 2012 no veo a mis hijas, ni pudimos ir a la boda de la mediana que estuvo retrasando el casamiento para venir a España, pero ya empezaron a cancelar los vuelos con el COVID…

¿Ha vivido situaciones racistas?

“El racismo está bastante erradicado, pero todavía hay quien le cuesta. Hay quien se me queda mirando en el paso de peatones y le tengo que decir: ‘chacho, cruza hombre, vamos rápido’”, el protagonista rompe a reír.

Una vez me pasó que yo estaba primero y una señora con su carrito de la compra llegó al taxi y al verme se tiró para atrás. Se fue para el otro coche y mi compañero le dijo que me tocaba a mí. La señora respondió: ‘yo no me voy con ese negro’ y mi compañero le dijo: ‘bueno, pues si no se va con el negro, se va andando’, Santos cuenta la anécdota entre risas.

Y, por cierto, quiero decir que no soy el primer taxista negro de Almería, el primero fue Vicente de Guinea Ecuatorial que ya falleció.

Señor Almán, gracias. A usted y a quienes hacen que Almería sea tierra de todos. 

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